28 julio, 2026

Una hora en el ciber.

Archivo de lo ajeno.

Conseguí un trabajo en una papelería. Un trabajo sencillo, aburrido y con mala paga, pero que me hace sentir útil en mi pequeña vida sin rumbo.

En dos semanas vi rápidamente algunos patrones. Un niño que todos los días iba por su Pepsi de 3 litros retornable con billetes de 50; un chavo que, por sus manos siempre sucias, llegué a la conclusión de que trabaja en construcción y siempre iba a cambiar un billete de 500; una señora que iba a preguntar por mi compañero para que le ayudara con su laptop; un señor que siempre iba por lo menos por cinco paquetes de Mercado Libre; y aquel señor que todos los días iba a sentarse una hora en el ciber.

Una papelería que igual es tienda, que funciona como agencia de Mercado Libre y tiene un ciber que solo tiene dos computadoras, de las cuales solo se prende una porque la otra es muy lenta y ya casi nadie las usa pero siempre está ese señor.

Llegaba con su gorra roja, una camisa desgastada, su pantalón de mezclilla y, a veces, con una bolsa de compra que siempre mostraba y decía: "Esto es mío, son cosas para mi negocio". Iba directo a la computadora y se sentaba, esperando a que se la desbloqueáramos. Algunos días decía: "Una hora", o solo esperaba sin decir nada, y no hacía falta porque ya sabíamos.

02 julio, 2026

Sol

Para: La persona que es tan cálida como el sol.

Buscando la definición del sol encontré esto: "Es la estrella que está en el corazón de nuestro sistema solar. Su gravedad mantiene unido al sistema solar y hace que todo —desde los planetas más grandes hasta los fragmentos más pequeños de escombros— permanezca dentro de su órbita."

Creo que es una definición muy acertada.

Hoy es 31 de mayo. Ya pasaron dos semanas desde nuestro viaje y, la verdad, no sé muy bien por qué estoy escribiendo esto. Bueno... sí lo sé.

Tengo varias cartas terminadas e inconclusas ¿por qué no entregarlas? Sobre todo para alguien a quien aprecio tanto. 

Escuche a alguien decir: Nunca se puede decir lo suficiente “gracias”, “lo siento” y “te quiero”. Y es algo bastante acertado. 

12 junio, 2026

¿Qué cambiaría?

No entiendo porque no puedo dejar de pensar en eso. Mis amigos, mi familia ¿lo sentirán, no? Claro que sí porque fui lo suficientemente egoísta para dejar que ellos se acercaran. 

Me gustaría morir y me gustaría dejar todo en orden para ese día. Me gustaría limpiar mi cuarto, no digo casa porque no creo que me dé tiempo de tener una, vender mis cosas y dejar el dinero para que cubran lo necesario, regalar las cosas que sé le serán útil a ciertas personas y también me gustaría dejar cartas. No sé si explicando pero creo que solo despidiéndome aunque igual he pensado en solo irme y ya pero como me gusta el orden y explicar, las cartas creo que serán una gran opción. 

No sé qué hay mal en mí o si siempre fui así ¿en qué momento llegó esa idea a mi cabeza y porque razón? No sé. 

Desde que voy en secundaria he querido morir, siempre se ha visto como una gran solución a cualquier cosa y en esa etapa igual comencé a pensar que “Hay gente que no es apta para vivir y lo sabe. Saben que no nacieron para vivir pero solo están intentado hacerlo” y yo siempre me sentí parte de esas personas.

06 junio, 2026

Oye ¿me odias?

Archivo de sentimientos y miedos. 

Siento que voy a morir.

Siempre es lo mismo. Asumir cosas, pensamientos que aparecen en la mente con cosas que no son concretas, pero ¿no lo son?

Aburro a la gente. Es lo que hago. Es una certeza.

No recuerdo quién era y mucho menos sé quién soy ahora. Bueno, sí, una mancha azul, pero eso no es algo que me alegre. Al inicio todo va bien, ya sea lástima, compasión o aunque sea un poco de diversión, pero luego es igual. Aburro, no aporto nada.

Todo es azul.

Un azul que es lo mismo. No varía. No cambia. Se mantiene, y de una manera que aleja. Y me dan ganas de llorar. No puedo evitar sobrepensar y solo querer dormir.

04 junio, 2026

Te extraño, pero ¿qué extraño?

Archivo de sentimientos contradictorios 

Me gusta tener un registro de lo que veo y leo; es entretenido. Y si tuviera un registro de todas las veces que he llorado, sin duda alguna este año ya habría superado a los otros sin problema, y apenas es abril.

Si me preguntan la razón, no sabría decirles, o solo podría decir: “Tengo depresión”, aunque creo que no es una respuesta concreta. Yo tampoco entiendo por qué he llorado tanto.

Hace un año escuchaba a mi mamá llorar y gritar del dolor, a los doctores decir que seguirían haciendo exámenes, pero que no tenían una respuesta y que lo mejor era prepararnos para lo peor… y yo, yo no lloraba.

Yo hablaba felizmente con mi compañera de servicio social, jugaba buscaminas en clases, iba por un frappé a la cafetería de mi universidad con mi amiga, jugaba valorant e incluso, cuando esa persona me preguntaba por mi mamá en el pequeño recorrido de mi universidad a la parada de mi casa, no decía mucho: “Hoy tuvo otro examen”, “Mañana tiene una cita con el doctor”. No había mucho que decir y tampoco quería hacerlo.

02 junio, 2026

Mancha azul

Archivo de sentimientos y miedos. 

                                                                                                                                                                       

En un momento de urgencia en medio de mi pecho apareció una pequeña cajita y sin que me diera cuenta comencé a guardar lo que en ese momento no me servía, sentimientos que no necesitaba ¿por que habría de sentirlos? Yo solo requería ser un pequeño baúl y guardar lo que no entendía.

Esa pequeña cajita cumplió con su tarea pero no se fue, no me di cuenta que apareció y tampoco que se había quedado. Estaba cerrada, nunca estuvo abierta, pero ahora guardaba cosas que si necesitaba pero no lo vi o tal vez decidí ignorarlo.

Seguí avanzando o eso creí, el mejor momento de mi vida y cumpliendo metas que nunca tuve, que dejé de tener.

                                                                                                                                                                       

Tuve una pequeña cajita en mi pecho. No me di cuenta cuándo apareció, ni sé cuánto tiempo estuvo ahí, pero sí sentí cuando se desbordó. No se abrió, solo se desbordó, y fue doloroso. Estaba llena de todo lo que había guardado, pero ahora, mezclado, se había convertido en un color azul. 

Me hizo sentir de la manera más jodida.

28 mayo, 2026

Feliz cumpleaños

Si tuviera que escoger una fecha para morir, sin duda sería mi cumpleaños.

He visto a personas cercanas ponerse tristes al recordar a alguien en el día de su cumpleaños y en el día de su muerte. Son las fechas en las que más se recuerda a una persona fallecida. Así que sí, me gustaría morir el día de mi cumpleaños.

¿Cuánto tiempo vive alguien en el recuerdo de otra persona? ¿Cuántas personas llegarían a mi funeral? ¿Qué flores llevarían a mi tumba? Aunque no me agrada la idea de ser enterrada. ¿La gente podría recordar cosas buenas sobre mí? ¿Sería una charla casual? ¿Una pequeña presencia en ciertos lugares? ¿Un recuerdo vago en la mente de alguien? ¿Mis gatos notarían mi ausencia? Y, si es así, ¿Cuánto tiempo tardarían en notarla?

Quién sabe. Son preguntas de las que nunca obtendré una respuesta; no lo sabré porque ya habré muerto y, en la muerte, no hay nada.

¿O sí hay algo después de la muerte? Me gusta verla como un gran descanso: apagarlo todo y simplemente dejar de pensar, dejar de ser consciente… solo nada, como si una llama se apagara. Espero que sea así, aunque incluso una llama deja un rastro.

26 mayo, 2026

Recuerdos que esperan

Archivo de memorias sin dueño. 

De: Alguien que pensó en ti. 

Tengo cosas sin entregar que, cada vez que veo, me exigen llegar a sus dueños. Cartas, pequeños poemas (¿puedo llamarlos así?), manualidades mal hechas, historias, una historia larga e inconclusa, regalos, ideas de regalos, varios proyectos virtuales a medias, como ese collage e ilustración, e incluso esa pequeña libreta con datos; varios datos y días, pequeños días que escribí ahí para recordar y que quería que fueran una entrega especial. Todo eso, guardado en ese cajón, esperando ser entregado, lo hice para recordar: recordar sentimientos, días, momentos; sobre todo, sentimientos.