Archivo de memorias sin dueño.
De: Alguien que pensó en ti.
Tengo cosas sin entregar que, cada vez que veo, me exigen llegar a sus dueños. Cartas, pequeños poemas (¿puedo llamarlos así?), manualidades mal hechas, historias, una historia larga e inconclusa, regalos, ideas de regalos, varios proyectos virtuales a medias, como ese collage e ilustración, e incluso esa pequeña libreta con datos; varios datos y días, pequeños días que escribí ahí para recordar y que quería que fueran una entrega especial. Todo eso, guardado en ese cajón, esperando ser entregado, lo hice para recordar: recordar sentimientos, días, momentos; sobre todo, sentimientos.Tal vez mi problema es el miedo a olvidar, o quizá mi pequeña pero gran manía de ver muy a futuro, ver más allá, de dejarme llevar por el sentimiento del momento y pensar, pensar y pensar. Puede que eso me saque un poco del presente y, por ende, cuando algo cambia y ese cercano pero lejano futuro también lo hace… algo en mí se agrieta. Aunque puede que eso sea solo ahora.
Nada, hasta ahora, había hecho que las grietas se volvieran fragmentos. Mi futuro… mmm, puede que sea porque tenía rato sin pensar en él; solo avanzaba, sin un ritmo fijo. Pero luego llegó ese deslumbramiento tan cálido y pensé, pensé, pensé y pensé en mi futuro, en un gran futuro, para al final verlo romperse y me quedé a medias. Sin duda, es mi culpa.
Pero cada vez que limpio y veo esas cosas ahí, exigiéndome ser terminadas y entregadas, no puedo evitar pensar: ¿quieren ser recibidas? Si alguien se preguntara eso conmigo, mi respuesta siempre sería “sí”. No importa cuánto tiempo pase, siempre estoy dispuesta a escuchar, recibir o ver… aunque no estoy segura de qué tan bueno sea eso. Pero, por más que intento ponerme en los zapatos del otro, no puedo encontrar una respuesta. En mí esto no lo hará, al menos por ahora,
De verdad quisiera saberlo: si algún día te gustaría recibir todo aquello que hice pensando en ti.
No creo obtener una respuesta, no por ahora, así que esas pequeñas cosas seguirán ahí un año más, un mes más; guardadas y juzgándome, porque no soy capaz de tirarlas. Puede que ese sea otro de mis problemas.
Para: Todos en los que pensé.
